miércoles, 3 de enero de 2018

20 profesiones del pasado que fueron las primeras en ser eliminadas por la tecnología

Estas profesiones tuvieron su época de gloria antes de sucumbir a la llegada de la nueva tecnología.

Perforador en el metro


Hubo un tiempo en el que los empleados del metro perforaban los boletos de los usuarios. Pero las máquinas perforadoras y más tarde las tarjetas electrónicas de transporte, hicieron que este oficio desapareciera. Aunque algunos lo lamentan, lo cierto es que muchos usuarios aprecian el hecho de poder acceder más rápidamente al metro.

Operador de ascensor

En muchos países los operadores de elevadores han desaparecido. Estos agentes de servicio estaban encargados de asegurar que las puertas abrieran y cerraran correctamente. También tenían la responsabilidad de apretar el botón del elevador. La tecnología, que es más segura, hizo que su presencia ya no fuera necesaria.

Lector público

En las manufacturas de habanos en Cuba, Estados Unidos, México y República Dominicana había una persona encargada de leer periódicos y libros. Esta tradición perduró hasta el siglo XX, antes de desaparecer progresivamente. La radio ocupó su lugar.

Gancheros

Cuando no existían los camiones, los gancheros arriesgaban sus vidas guiando los troncos de los árboles por los ríos hasta que llegaran a su destino. Muchos caían al agua y morían. Hoy en día los camiones han remplazado ese peligroso sistema de transporte.

Encargado de los bolos de boliche

Antes de que apareciera la máquina que coloca los bolos, los empleados del boliche efectuaban la tarea. ¡Seguro les convenía que los jugadores no fueran muy buenos, para no tener que hacer tanto esfuerzo!

Despertador

¿Cómo se despertaba la gente antes de que los relojes despertadores existieran? Los más afortunados pagaban los servicios de un despertador. Estos se ponían bajo las ventanas con sus silbatos para hacer ruido hasta que sus clientes se despertaran y así ganarse una buena propina.


Encendedor de faroles

Antes de que los faroles eléctricos se inventaran, había personas que todos los días se encargaban de encender y apagar los faroles de las ciudades. Estos expertos del alumbrado público desaparecieron con el aumento del acceso a la electricidad.

Lechero

Cuando no había refrigeradores, el lechero pasaba cada mañana a entregar botellas de leche a sus clientes. Esta actividad desapareció con la llegada del refrigerador, pero también con las nuevas técnicas de conservación que nos permiten conservar la leche durante muchos meses.

Cortador de hielo

La aparición del refrigerador también eliminó otro oficio: cortador de hielo. Este recogía el hielo en los ríos y lo transportaba hasta las casas de la gente de la ciudad. Así podían conservar los alimentos durante varias semanas.

Operador telefónico

Hoy en día casi todos tenemos teléfono celular y se nos puede localizar automáticamente. Pero al principio de la telefonía había que llamar a una central (el aparato telefónico tenía una manija) que nos comunicaba con la persona que buscábamos. Este oficio especialmente estresante desapareció con la democratización de la telefonía y con el desarrollo de nuevas tecnologías.

Operador de telégrafo

Tecleaban en sus telégrafos para transmitir mensajes al otro lado del país… luego apareció el teléfono y los remplazó hasta que llegó el Internet.

Vendedor ambulante

El vendedor ambulante transportaba su mercancía a pie por todo el país. Era el único que llevaba a la gente del campo algunos productos escasos en aquella época, como telas, cuchillos, etc. (este oficio todavía existe en algunos países de América Latina). Entre la época de esos vendedores y la venta por Internet, han sucedido muchas cosas.


Cortador de piedras

Antes de que las fábricas de armamento fueran automatizadas, había empleados encargados de cortar piedras de sílex. Las piezas eran colocadas en el fusil para producir la detonación. Después de la Primera Guerra mundial, las técnicas de producción de armas de fuego estaban lo suficientemente desarrolladas e hicieron que este oficio desapareciera.

Encargado de las piedras de los molinos

Cuando los molinos de viento eran las máquinas más evolucionadas, el oficio de encargado de las piedras era esencial. Este experto se encargaba de que las piedras estuvieran en buen estado, lo que permitía que los molinos fueran más eficientes y evitaba que hubiera frotamientos que pudieran provocar incendios.

Lavandera

La aparición de las lavadoras condujo a la desaparición de esta profesión. Las lavanderas lavaban la ropa de sus clientes en los lavaderos del barrio, incluso en los ríos. Trabajaban en condiciones difíciles, sobre todo durante los inviernos en países fríos.

Guardia de faro

Ahora son automáticos y eléctricos, así que no necesitan a nadie para alertar a a los barcos. Pero en otra época el foco no podía quedarse encendido sin el guardia y el faro no alumbraba solo, lo que ponía en riesgo la seguridad de los barcos que se acercaban a las costas.

Detectores de aviones

Antes de que se inventaran los radares, ¿cómo se podía saber si los aviones enemigos se acercaban? Se le pedía a unos especialistas, que tenían un oído muy fino y que estaban equipados con enormes audífonos, que aguzaran el oído para detectar los motores de avión en la lejanía. Su trabajo fue muy apreciado durante la Primera Guerra mundial, antes de ceder el lugar al radar.

Fogonero

En la época de los trenes de vapor los fogoneros estaban encargados de alimentar la caldera con carbón. También debían cuidar que el nivel del agua fuera correcto. Cuando llegaron los trenes eléctricos y los motores de diésel, este oficio se convirtió en pieza de museo.

Actor de radio

Antes de que apareciera la televisión, las familias pasaban sus veladas escuchando las radionovelas. Después la tele llegó y los actores tuvieron que reconvertirse en actores de cine y de televisión.

Tipógrafo

El oficio de tipógrafo nació con la imprenta y desapareció con el uso de la informática. Este trabajo consistía en editar un texto antes de imprimirlo. El tipógrafo escogía el tipo de letra y capturaba los textos, lo que cualquiera puede hacer ahora con un programa de tratamiento de texto. 





Publicar un comentario